MacBook Air (2018): un soplo de aire fresco

El MacBook Air ha sido desde que se presentó uno de los ordenadores más populares de Apple, y cuando la compañía presentó su completo rediseño en 2018 había que analizarlo desde un prisma en el que este ordenador ya no está solo en el mundo de los ultrabooks, sino que convive con otros ordenadores similares y también incluso con los iPad Pro, ¿hay hueco para este clásico rediseñado?

Hace diez años que Steve Jobs sacó de un sobre el primer Macbook Air, y eso cambió el panorama de los ordenadores ultra portátiles. Ninguna otra empresa tenía nada que se asemejara a eso. El Macbook Air se convirtió rápidamente en el ordenador que te encontrabas en las universidades, en la gente que necesitaba un equipo en movilidad, incluso en algunos creativos; sin embargo desde esa primera presentación del MacBook hasta ahora han pasado muchos años y el panorama ya no es el mismo: existe una fuerte competencia en ordenadores con Windows ultraportátiles, e incluso el propio iPad Pro se ha convertido en rival a la hora de decidir cuál será el equipo que elijamos para movernos en nuestro día a día.

Antes de empezar, posiblemente el MacBook Air sea el ordenador que recomendaría a prácticamente cualquier persona que quiera un ordenador portátil de Apple. Y esto mismo ya sucedía con el anterior modelo de MacBook Air en su día, porque si algo logró este ordenador fue coronarse como el ordenador standard, ese ordenador universal que veíamos en todos los sitios y que parecía adaptarse a todo el mundo.
Esa estela del Air la conoce Apple y en lugar de intentar crear algo revolucionario, lo que han hecho ha sido mejorar lo que ya existía, con un nuevo diseño que recuerda al de un MacBook y con nuevos componentes internos para que se adapten a lo que a día de hoy pedimos de un MacBook Air.

El diseño es prácticamente idéntico a un MacBook Pro de 13” sin Touchbar. Está bien construido con esa carcasa de aluminio unibody de todos los equipos actuales de Apple. Lo único que conserva del diseño original del MacBook Air es el diseño en cuña, es decir, más grueso en la parte de la pantalla, y más delgado a medida que nos acercamos al trackpad. Nos encontramos con dos entradas Thunderbolt USB-c que sirven para cargar el ordenador o para conectarle cualquier periférico. Y también nos encontramos con un conector mini-Jack 3.5mm al otro lado.
Cuando lo abrimos, empezamos a ver aún más cambios respecto al MacBook Air y más similitudes con el Pro. Han reducido los marcos de la pantalla del MacBook Air y han reducido también el tamaño de éste.

La pantalla es un gran cambio si venimos de la generación anterior. El panel cuenta con una resolución 2K más que suficiente para trabajar cómodamente y no ver píxeles. Sin embargo, una queja que he leído en Internet sobre este ordenador es que el LCD es de 300 nits en lugar de 500 nits como el MacBook Pro. Esto se nota por ejemplo en condiciones de mucha luminosidad donde tenemos que poner el brillo al máximo.

En definitiva, el panel es ligeramente inferior al de los modelos de los MacBook Pro. Pero no he notado diferencia respecto al ordenador que uso en mi día a día, un MacBook Pro de 2015. Y posiblemente la mayoría de las personas tampoco noten esa diferencia.

Si el MacBook Pro de 2017 no estuve exento de polémica debido a su teclado tipo mariposa que parecía fallar en algunos modelos en incluso hicieron un programa de reemplazo, en este caso han montado un teclado tipo mariposa pero de tercera generación. El teclado tiene poco recorrido y no da la sensación de que estés golpeando teclas largas; pero con el tiempo te acostumbras a ello e incluso a mi me resulta satisfactorio ese sonidito “clicky” que tienen al pulsarse.

Para escribir este artículo lo estoy haciendo en el MacBook Air con su teclado mariposa y me resulta cómodo este teclado, posiblemente por el tamaño de las teclas que es mayor que el de las generaciones de MacBook anteriores (o al menos las que yo he usado en mi día a día).

Para mi, lo que considero la joya de la corona de los MacBook Air, Pro o “sin apellidos” es el gran trackpad que tienen y además la calidad de este. Este último año he probado diferentes trackpads de diferentes ordenadores Windows, sin embargo no he usado ninguno que se acerque a la calidad del trackpad de los ordenadores de Apple.

Una cosa que han introducido este año en los MacBook Air ha sido introducir el sensor biométrico para desbloquear el ordenador por TouchID que ya vimos en los iPhone 5 hasta el 8. A mi personalmente me encanta esta característica porque no hace falta escribir tu contraseña ni nada parecido; pero creo que el desbloqueo facial que tienen otros ordenadores con Windows Hello están por delante del desbloqueo por huella.

Aun así hay que decir que se desbloquea muy rápido y que no tienes esos segundos de lectura que por ejemplo sí tienes con Windows Hello cuando las condiciones de luz no son las mejores.

Éste sensor biométrico además está operado por un nuevo chip T2 que gestiona la seguridad del equipo, además de que ayuda a otras labores secundarias como la codificación de vídeo en HEV.
Una de las cosas más interesantes que lleva haciendo Apple desde hace unos años es abonar el camino para fabricar sus propios procesadores, y mientras que los procesadores de iOS A12 o A12X han quedado muy por encima de otros procesadores de la competencia, sigue dependiendo de otros fabricantes a la hora de crear sus procesadores para ordenadores; pero sin duda esta gama T2 es el primer paso.

Este ordenador se ha hecho pensando en un público, el público general que vaya a usar un ordenador pero sin requerir grandes cantidades de trabajo: si vas a usar únicamente programas de ofimática, mucho contenido en la nube, pero no vas a usar aplicaciones de edición de vídeo en 4K o fotografía en RAW, este es tu ordenador. Sin embargo, para el resto de casos en los que requieres una potencia extra no lo recomendaría porque además para eso ya existe la gama Pro.

Lleva un procesador Intel i5 Y de última generación y puedes subir la RAM hasta los 16GB. Personalmente me hubiera gustado que se hubiera podido subir a un i7, pero claro, esto ya entraría en conflicto con la gama Pro.
Quizás viendo únicamente las especificaciones, este ordenador puede parecer poco potente o por debajo de las expectativas. Pero creo que lo mejor en estos casos y ver hasta donde es capaz de llegar haciendo tareas reales.

He usado este ordenador para editar algunos de mis últimos vídeos y grabar los podcast. Grabo siempre en 1080 y al ordenador no le ha costado ningún trabajo renderizar y exportar estos proyectos, lo ha hecho de una forma bastante similar al MacBook Pro de 2015 con un i7 que uso habitualmente. Sin embargo, al igual que no editaría con mi MacBook Pro de 2015 vídeos en 4K, tampoco lo haría con este.
Para ese tipo de archivos se necesita algo más potente. Hay que ser consecuente con el tipo de equipo que tenemos y usarlo de forma adecuada.

No he tenido problemas con el rendimiento del ordenador, excepto con una aplicación: Chrome. Ahí he notado como si todo se relentizara cuando llevaba un buen rato usándolo, cuando tenía varias pestañas abiertas o cuando estaba haciendo otras cosas al mismo tiempo.
Me pareció extraño que esto fuera así, por lo que decidí usar Firefox y Safari y ningún problema de este tipo. Sinceramente desconozco el motivo de esta relentización que se da solo de vez en cuando. No he conseguido replicar de nuevo el estado para que volviera a suceder, por lo que quizás se trató de alguna instalación en segundo plano o algo que desconozco.

Creo que para el uso que le daría una persona normal de escribir correos, apps de ofimática, e incluso editar de vez en cuando algún vídeo, es más que suficiente. Y su portabilidad y que el precio no es excesivo hacen que el MacBook Pro sea una opción muy interesante.
Es un ordenador bien construido, con buenos acabados, y con esos detalles “made in Apple” que tanto caracterizan a la marca. Actualmente la competencia en Windows cada vez es más feroz y hacen equipos muy avanzados con calidades buenas y a precios…similares a los de este equipo. Quizás su etiqueta puede parecer que está por encima viendo que monta un i5Y, sin embargo, creo que el resto de componentes y lo bien gestionado que está macOS hacen que esta experiencia consiga disfrazarse y funcionar como esperas que funcione un ordenador de Apple.

Empecé diciendo el texto con eso de que el MacBook Air es el ordenador más universal y standard que tiene la compañía, debido a que hace 10 años cuando se anunció el Macbook Air y Steve Jobs lo sacó de un sobre el mundo se volvió loco. Justo coincidió con mi época universitaria y recuerdo que en poco tiempo la mitad del campus ya tenían Macbook Air. Yo no pude en su momento tener uno por motivos económicos: era estudiante, y toda las herramientas informáticas que me compraba salían directamente de mi bolsillo porque mis padres no veían con buenos ojos “gastar dinero en cacharritos”; así que mi trabajo como profesor de inglés de clases particulares solo me dio para comprarme algo más económico como el iPad 2.

Esto para mi fue un punto muy importante a la hora de cómo me acerqué a los ordenadores portátiles a partir de ahí. Combinaba la potencia del iMac con la portabilidad del iPad 2 y ahí tenía todo lo que necesitaba. Usaba Pages, Keynote y Numbers en su versión iOS en la universidad y cuando llegaba a casa pasaba estos archivos a los mismos programas en su versión macOS. Todo funcionaba de forma sincronizada y durante mucho tiempo conseguí hacer un flujo de trabajo bastante “real” usando el iPad 2 apoyándome de un iMac.
El iPad ha evolucionado mucho desde entonces, consiguiendo acercarse e incluso superar en sus modelos Pro a muchos ordenadores. Y ahora mismo el iPad Pro me parece que es lo que supuso en su momento el MacBook Air: un equipo ligero y potente.

Ahora el MacBook Air compite directamente con el iPad Pro y no solo en potencia, sino en aplicaciones, funcionalidades y flexibilidad. Casi todas las cosas que harías con el ordenador de Apple puedes hacerlas también con el iPad. Es muy difícil ignorar lo que ha supuesto el iPad Pro a la hora de analizar el MacBook Air de 2018, porque a día de hoy uno de los conflictos que tendrán los compradores será cuál de los dos comprar como máquina para trabajar en movilidad. Y posiblemente esa pregunta interna se resuelva fácilmente pensando en si quieres un equipo con iOS o si prefieres uno con macOS. Porque a parte de eso, el concepto cada vez se va fusionando más.

3 comments
    1. Perdón por la ortografía de mi comentario anterior, cuando escribía salía todo en mayúsculas y no se sabe de qué forma está cada letra hasta que se publica el comentario. 🤷🏻‍♂️

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